Ahora
que los efectos tecnológicos del Y2K se encuentran
bajo control, (por lo menos de eso nos han convencido Acción
Chile 2000), creo importante destacar un potencial valor
agregado de este esfuerzo.
Qué
duda cabe que el debate sobre tecnologías de la comunicación
no es tema en los países del Sur. En el Norte, en
cambio, en 1992, en la elección presidencial de Estados
Unidos, Al Gore, actual vicepresidente y precandidato demócrata,
hizo del tema de las carreteras de la información
un tema vital de la campaña presidencial y un tema
central de la gestión del gobierno de Clinton.
En nuestro
país, el tema tecnológico no existe en el
debate público. Incluso ahora que hay elecciones
presidenciales, costará encontrar en la prensa una
línea que se refiera al programa presidencial de
alguno de los candidatos sobre la tecno-comunicación.
En los
medios de comunicación el tema tecnológico
sigue ocupando el espacio de la pirotecnia, se destaca el
grosor de los monitores, el tamaño del teléfono,
la velocidad del modem, el forro de pantalla fabricado en
caoba para que haga juego con el decorado de la oficina.
La alternativa, para quien quiera informarse, es buscar
en las revistas especializadas donde se agrupa la comunidad
nerd, en un lenguaje que consolida el conocimiento especializado
pero profundiza la brecha con la sociedad.
Esto
es tan grave como conversar de la revolución social
y cultural que significó la imprenta refiriéndose
exclusivamente a la calidad de las tintas, el tamaño
de los rodillos, el poder de los diluyentes y el grosor
del papel.
Desde
esta perspectiva el efecto 2000, como llamamos en Chile
al Y2k, ha tenido el efecto positivo de sacar el tema informático
del baúl de los especialistas, de la relegación
institucional al departamento informático. Hoy todos
los superintendentes, los gerentes, ministros, jefes de
servicio, han tenido que dialogar con los informáticos,
en conversaciones que en un comienzo habría que haber
grabado, como ejemplo del desprecio que se pueden llegar
a tener dos seres humanos con especialidades distintas.
La
Revolución del Conocimiento
La sociedad
del conocimiento y la información, no tiene que ver
con aparatos, sino con una profunda transformación
de la manera de vivir de las personas, de trabajar, de estudiar,
de conocer al otro.
Por
ejemplo en el mundo del trabajo, Bill Wiggenhorn, alto ejecutivo
de Motorola, decía que el problema de los gerentes
de Motorola era precisamente que utilizaban los productos
que desarrollaba la compañía: "un ejecutivo
promedio recibe trescientos o cuatrocientos correos electrónicos
por día, mil llamadas telefónicas por mes;
y cada dos meses, en la llamada sociedad sin papel, recibe
más de mil quinientas páginas de texto escrito".
Entonces, ¿cuándo tiene tiempo para pensar,
un ejecutivo que está dirigiendo, decidiendo, inventando,
innovando?
Y el
mismo Wiggenhorn, contaba que, a lo corto y angosto del
mundo, Motorola organiza escuelas de verano. Con sorpresa
descubrieron que la tercera parte de los jóvenes
que asisten en India, Israel, Polonia, Alemania, Escocia,
o Singapur, han identificado a sus mejores amigos como personas
que nunca habían visto. Se trata de amistades creadas
a través de Internet". Esta es una revolución
que no afecta sólo los sistemas productivos y el
mundo de los negocios.
Bill
Gates señala que la mayoría de las transacciones
entre empresas y consumidores, de empresas- empresas, y
entre ciudadanos y el gobierno se volverán transacciones
de autoservicio digital. La revolución tecnológica
está cambiando la publicidad y los medios, la forma
de las empresas de entrar en contacto con los consumidores
o clientes, ¿desaparecerán las sucursales
bancarias?, ¿se transformarán los malls y
pasarán a ser grandes centros de distribución
como el de Amazon, la gran librería del ciberespacio,
en Texas?
No estamos
hablando de modem, ni de bytes, ni de pixeles, ni de chips,
sino de personas, conversando, comprando, decidiendo, queriéndose.
Y aún así, en nuestros países, el tema
es motivo de preocupación casi exclusivamente de
los ingenieros y los departamentos de informática.
Dar
cuenta, educar
Paradojalmente,
en la sociedad del conocimiento, en la era de la sobreoferta
de información, de la noticia y el cambio permanente,
los periodistas han abandonado su función de vigías,
por opción u obligados. Los medios de comunicación
alineados en la industria del espectáculo, responden
cada vez menos al sentido de esas viejas frases que se escuchaban
antes en las escuelas peridismo, donde, ante la pregunta
de los profesores a los estudiantes de primer año
sobre por qué habían elegido periodismo, los
jóvenes respondían "porque quiero ayudar
a la gente, quiero servir a la sociedad"; hoy, la respuesta
muy franca, a menudo es "porque quiero salir en la
tele".
Los
medios, incluso en su sección noticiosa, buscan el
espectáculo. Sí, para captar auditores, la
noticia se puede telenovelizar, mejor aún. Curiosa
paradoja que en la sociedad del conocimiento los medios
de comunicación jueguen el papel de incomunicadores.
En el
efecto 2000, los ejemplos son claros, sobran los anuncios
catastrofistas, milenaristas: el señor encerrado
en su bunker con comida y granadas de mano, debe ser una
de las imágenes más recordadas de los televidentes
de este año: sin duda más que la de Aldo Signorelli
explicando por qué no va a pasar nada, desde el punto
de vista tecnológico, el 31 de diciembre.
En plena
revolución tecnológica, el mundo de los medios
de comunicación se quedó ciego. En descargo
de la prensa hay que señalar que dar cuenta del fenómeno
no es fácil. Huguette Labelle, Presidenta de la Agencia
Canadiense para el Desarrollo Internacional, señalaba
que "Desde hace treinta años el mundo ha generado
más información que en los últimos
cinco mil años anteriores; que un solo ejemplar del
New York Times, de la edición del domingo, abarca
más información de lo que hubiera podido obtener
en toda su vida una persona en el siglo XVII”. Y respecto
a la producción de discurso, la misma Huguette Labelle
comentaba que "cada día, veinte millones de
palabras de información técnica son impresas
en varios medios, (revistas, libros, informes, cd rom).
Un disco duro capaz de leer mil palabras por minutos, ocho
horas por día, necesitaría un mes y medio
para leer la producción mundial de un solo día".
Visto
de esta manera la tarea de informar, de dar cuenta de los
que nos está ocurriendo, más aún de
anticipar lo que nos pasará, pareciera inabordable.
Hace una década las grandes compañías
transnacionales construían escenarios a 20 años
plazo, hoy, con dificultad, imaginan los próximos
cinco.
En la
sociedad del conocimiento y el cambio constante, los medios
de comunicación han adquirido un papel fundamental
en la educación de los ciudadanos. Un ser humano
de cuarenta años ha configurado su mundo a través
de los medios de comunicación más que del
aprendizaje de la escuela. Para evocar la experiencia de
quienes estamos aquí, recordemos qué aprendimos
nosotros en geografía pre- caída del muro,
o en historia de Chile sobre los mapuche en las salas de
clase, y qué sabemos hoy sobre los mismos temas.
Hoy, los medios de comunicación son el principal
configurador de nuestro mundo operacional. En la sociedad
del conocimiento, al quedarse ciegos, los periodistas, los
informadores por excelencia, enceguecen a toda la sociedad.
Pero
lógicamente no es un problema exclusivo de los periodistas.
La fuente de las citas de Huguette Labelle y Bill Wiggenhorn,
es la Conferencia Conexiones del Saber, organizada por Orbicom
- Unesco en Montreal, en abril de este año. Mayanadia,
la empresa que dirijo, fue la única empresa no periodística
de América Latina que asistió a enterarse
del estado del arte del pensamiento y acción en la
relación entre comunicación y tecnología.
Por
eso que superado el pánico informático del
Y2K creo que el balance puede ser positivo. El tema informático
salió del área de los especialistas, abandonó
el cajón informático, y se multiplicaron las
coordinaciones interministeriales, intersectoriales, entre
públicos y privados, entre gobierno y universidades.
La informática fue vedette por algunos minutos: ojalá
que el destello alcanzado por este protagonismo fugaz, genere
el interés y la conciencia de la importancia de las
tecnologías de la comunicación para la sociedad
del próximo milenio.
©Mauricio
Tolosa. Conferencia en el Foro Y2K América del Sur,
Hotel Carrera, noviembre 1999.
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