Movimientos de los Modelos de Gestión
A fines
de la década de los ochenta, el plan estratégico
emerge como uno de los requisitos indispensables para la
obtención de financiamiento en la banca nacional.
Al son de los aún recientes ecos de la crisis del
sistema financiero, las deudas subordinadas ya formaban
parte estable del paisaje bancario, lo mismo que las empresas
clasificadoras de riesgo y sus instrumentales, potentes
filtros espanta úlceras, ideales para ejecutivos
de la banca de empresas enfrentados a la decisión
de otorgar créditos. Había que pasar el examen
de la clasificación de riesgo.
Los planes estratégicos de las organizaciones surgen
de esta manera, como una de las preocupaciones centrales
de la alta dirección en los últimos veinte
años del siglo pasado. La idea era lograr que el
plan cumpliera al menos con dos requisitos básicos,
que por un lado optimizara la clasificación de riesgo
de la empresa y por otro estableciera mayores niveles de
coordinación en la toma de decisiones de los distintos
ejecutivos de área.
La metodología de planificación estratégica
se entiende como un proceso lógico que sigue las
etapas de definición de la visión, misión,
análisis externo e interno, estrategias, programas,
proyectos y presupuesto.
• La visión, puede ser definida como ese sueño
alcanzable al que aspira la organización y que consiste
en un estado futuro al cual se espera llegar en 10 o 20
años.
• La misión, se entiende como el ámbito
de producto, mercado, geográfico y la filosofía
empresarial.
• El escrutinio estratégico, consiste en el
análisis interno de fortalezas y debilidades; externo
de amenazas y oportunidades, comúnmente denominado
FODA.
• Estrategias, se entienden como aquellas grandes
tareas que la empresa o institución debe abordar
durante los próximos años. Se orientan al
cumplimiento de su misión neutralizando amenazas;
aprovechando oportunidades; explotando fortalezas y corrigiendo
debilidades. Ellas en última instancia, focalizan
la inversión de la organización.
• Programas y proyectos, son líneas de acción
estructurados a través de conjuntos de proyectos
llamados programas.
• Presupuesto, son los flujos de caja para el conjunto
de proyectos en el horizonte de planificación.
La planificación
estratégica como una forma de estructurar los grandes
temas de la gestión llega para quedarse, el lema
del ejecutivo es “traducir ideas a proyectos”.
En el ínter tanto, los japoneses habían puesto
en jaque a la industria automotriz norteamericana, lo que
era sólo un síntoma porque el tema de fondo
era el ocaso del concepto de administración al estilo
Sloan que había hecho furor en los sesenta. Los japoneses
habían dirigido sus esfuerzos hacia el mejoramiento
de los procesos, reconocieron a la productividad como la
piedra angular de la competitividad. Los norteamericanos,
en el paroxismo de su miopía, se quebraban la cabeza
revisando hasta los basureros en las empresas japonesas,
en su intento por encontrar explicaciones respecto del dramático
aumento en la productividad, hasta que encontraron la clave:
las personas.
Hace su debut “la visión integrada de procesos
de negocios” con un planteamiento de carácter
sistémico, haciendo referencia a los intereses o
temas relevantes de los diversos actores en el ejercicio
de sus distintos roles dentro de la organización.

Así,
la alta gerencia entiende y vive en un discurso centrado
en indicadores como el Retorno Sobre la Inversión
(ROI) y el Retorno Sobre los Activos (ROA); la gente que
enfrenta en forma directa al mercado orienta su conversación
hacia la Satisfacción del Cliente y la Participación
de Mercado y por último, la voz del proceso habla
de productividad y satisfacción del trabajador.
La definición estratégica más clara
desde el punto de vista de procesos de negocios se caracteriza
por la matriz cliente/servicio, la cual representa el ámbito
de negocios y es un reflejo pragmático de la misión
de la organización.

Cada celda de la matriz es caracterizada por indicadores
líderes de desempeño del negocio y tiene relación
con la operación de una transformación sobre
un usuario. Este concepto integra la visión sobre
las tres E del desempeño del sistema:
Efectividad : La coherencia de T con el objetivo de L.P.
Eficacia : La medida en que los medios realizan T.
Eficiencia : La optimización de la función
output/input para producir T.

Movimiento de Sistemas: Doblando la Curva
El pensamiento
sistémico no era nuevo, desde fines de los sesenta
reconocemos conceptos como el modelo viable de Stafford
Beer, el “soft systems thinking in action” de
Checkland y la dinámica de sistemas de Forrester.
Los modelos de gestión se empaparon de la sistémica
y el timón enfiló rumbos hacia las dinámicas
de aprendizaje del ser humano y las organizaciones inteligentes
con Peter Senge.
El pensamiento sistémico había avanzado con
los nuevos planteamientos filosóficos y la biología
del conocer de Maturana. El ser humano hace distinciones
y les otorga significados, el weltanschauung surge como
un concepto que da cuenta de una visión particular
de un observador y de acuerdo a ella surgen los sistemas
relevantes, el universo es función de un observador.
Así como en virtud de un weltanschauung surgen los
sistemas, también éste los ancla, se requeriría
el concepto del fluir y, con un cierto aroma a incienso,
el oportuno mayanadi -concepto acuñado por Mauricio
Tolosa y entendido éste como aquella memoria consciente
de la relación de una persona o comunidad con su
universo- resuelve de manera efectiva el estático
nudo gordiano de la idea de construcción de una visión,
que había planteado la metodología de planificación
estratégica años antes.
El mayanadi es la configuración dinámica de
universos de posibilidades que surge de la experiencia personal
o colectiva. El mayanadi colectivo hace referencia a un
determinado conjunto de experiencias individuales que se
coordinan voluntariamente entre personas.
La organización se ve como una red de seres humanos
que se cuentan un relato y se lo cuentan a otros.
La identidad se concibe en este sentido como un fenómeno
de carácter emergente, que se va configurando en
la medida en que al interior de la organización existen
redes de conversación, que dan cuenta de temas que
para las comunidades o instancias externas tienen un cierto
significado y en virtud del cual la organización
es un referente y crea comunidades.

La identidad y las instancias relacionadas surgen en forma
simultánea. Es constitutivo del ser humano la interrelación
con otros, en donde su identidad y los otros tienen una
estrecha relación (dime con quién andas y
te diré quién eres, o quiénes son).
El universo de posibilidades de acción de una comunidad
surge en la coordinación de experiencias de las personas
o sub comunidades que la constituyen, comunicacionalmente
en esto consiste el fenómeno del mayanadi.
La deriva pasada, presente y futura de las comunidades se
conceptualiza mediante la unidad mínima de observación
que es la situación comunicacional, es un cuanto
de experiencia pasada y presente, la futura es la ilusión.
Son como las huellas en la arena, entre las cuales la mente
humana crea la sensación de un continuum mediante
una interpolación o hilvanado entre las distintas
situaciones comunicacionales.
La “realidad” surge de esta manera como un fenómeno
muy personal, ya que corresponde a una interpretación
libre de la secuencia de situaciones comunicacionales que
evocan correlaciones con hechos universales condicionados
por el mayanadi.
La situación comunicacional se puede representar
mediante la siguiente ecuación:
Existen
dos características de los instrumentos comunicacionales
que son de especial importancia desde el punto de vista
de la comunicología, una consiste en su capacidad
para articular espacios cognitivos, emocionales y de acción;
la otra tiene relación con su profunda circularidad
en términos de la comunidad que generan y al mismo
tiempo que son función de ella.
Ha sido
muy común la anécdota del plan estratégico
que queda guardado en el baúl de los recuerdos. De
hecho, este final ha acompañado en mayor o menor
medida a todos los instrumentos de gestión cuyo factor
crítico ha sido la participación humana, lo
más difícil de mover es la gente, sus paradigmas.
Al observar los instrumentos de gestión como instrumentos
comunicacionales, aparece el contexto humano en su máxima
expresión. En la tabla siguiente se hace una evaluación
de la metodología de proceso de planificación
estratégica aplicada al segmento de mandos medios
y bajos de una organización, bajo una observación
comunicológica, es decir, como instrumento de comunicación
y se describe el efecto que tienen las situaciones comunicacionales
claramente azarosas que se producen en dicho proceso. Aquí
se puede observar los efectos típicos adversos que
tiene en las 3 C (cabeza, corazón y cuerpo), cómo
operan sus códigos y las selproyecciones más
comunes que resultan por parte de la comunidad objeto. Como
se puede observar, el problema fundamental que tiene la
aplicación de la metodología de planificación
estratégica sin contemplar la visión comunicológica,
lleva a superponer un discurso altamente técnico
sobre las redes de conversación existentes en la
organización. Esta modalidad funciona principalmente
bajo un régimen altamente jerárquico, de ahí
que, por ejemplo, esta metodología funcione mejor
en la empresa privada que en las universidades.
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