Comunicar
es crear comunidades humanas, potenciarlas, orientarlas,
guiarlas a través de una articulación sinérgica
de representaciones, emociones y conductas.
Pasar
del papel al hecho, del plan a la acción, requiere
movilizar comunidades y personas, sobre todo aquellas que
articulan mayor poder: así se encarna el proyecto,
se vive la estrategia.
La comunicación es demasiado importante para dejarla
en manos de equipos que no forman parte del corazón
institucional. Potenciar el conocimiento y liderazgo de
quienes concentran las decisiones y el poder, es el camino
más eficiente para mejorar la comunicación
en las organizaciones.